“Te pedimos, oh Señor, que nos concedas el don de la oración, te lo pedimos porque lo necesitamos.
Sabemos que no somos capaces de orar, y precisamente por eso te lo pedimos como don, el ser nosotros mismos, o sea auténticos.
Concédenos, oh Señor, encontrar con gusto nuestra oración, auque pequeña, pobre, sencilla, desadornada, sin conceptos grandiosos.
Haz que sea autentica, oh Señor que exprese lo que somos: pobres, pecadores delante de ti, y también por tu gracia. Haz que sepamos alabarte, oh Señor, no solo con nuestra boca sino con nuestra vida : Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, como era en el principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos.
Amen.
- Inicie sesión para enviar comentarios
