7.) La división del Reino: Reino del Norte-Israel capital Samaría y Reino del Sur-Judá capital Jerusalén.

Al final del reinado de Salomón comenzó una rebelión social a causa de las diferencias entre el norte y el Sur, por las cargas que había sobre el pueblo encabezada por un funcionario llamado Jeroboán, esto fracasó, pero a la muerte de Salomón se organizó una asamblea en la ciudad de Siquén, donde acudió el heredero de salomón su Hijo Roboam, se le pidió aligerar las exigencias, pero él en vez de eso le impuso más.

Logró reagrupar su gobierno en torno a Jerusalén y las demás tribus de Israel proclamaron rey a Jeroboán, quien puso su capital de manera provisional en Siquén. Así se consolidó el Cisma  o división   que pondrá en oposición a los dos reino del norte y del Sur ( 1Re 14, 1- 16,1ss.). Más tarde Omri (885- 874 a .c.) compra las colinas de Samaria y allí establece de manera definitiva la capital del reino del Norte. 

Junto al cisma político se da también un cisma religioso, Jeroboam construyó santuarios en  Dan y en Betel, para que la gente no tuviese que ir al templo de Jerusalén; luego se construyó en tiempo de Omri un templo en la región de Samaria en honor al dios baal, comenzando así una gran lucha entre Yahvé y Baal teniendo como protagonistas y defensores de Yahvé a los profetas Elías y Eliseo (1Re 17-18  y 2Re 2; 4-9).