7.) El Pueblo de la Biblia.

Es el pueblo hebreo, judío o el pueblo de Israel. La constitución de este pueblo fue un proceso de muchísimos años, en el cual participaron diferentes grupos humanos. Cada uno fue aportando e integrando sus propias tradiciones al bagaje común que se iba construyendo. Tiempos después, cuando los escritores sagrados, inspirados por Dios, escriben sobre el origen del pueblo, estas tradiciones se encontraban fundidas entre sí y el mensaje global se interpretó como la elección y la presencia fiel de Dios en los acontecimientos históricos que el pueblo había vivido. 

El proceso de formación del pueblo se puede reconstruir a partir de la integración de varios grupos a lo largo de su historia, comenzando por grupos emigrantes de tierras lejanas, pastores seminómadas de Palestina y de la región de Sinaí, grupos provenientes del oasis de Cadés y grupos esclavos que huyeron de la opresión egipcia; este último grupo será elemento decisivo en la integración de los demás grupos en un solo pueblo y su travesía para llegar a Canaán, como tierra prometida por Dios al pueblo, será elaborada teologicamente y se constituirá en el núcleo central de la fe del pueblo.